lunes, 7 de diciembre de 2009

Historia de la Fototerapia

El nacimiento de la fototerapia, en la historia oficial de la medicina, se originó hace 50 años aproximadamente y fue un hallazgo que se dio al observar que si se exponía a un bebé con ictericia a los rayos del sol, éste mostraba una baja en su nivel de bilirrubina, pero el problema era el grado de quemaduras que podía sufrir. Al ir avanzando la medicina se implementó el uso de filtros solares y posteriormente se fabricaron lámparas de fototerapia específicas para su uso en los hospitales y aunque no se sabía cuál era el mecanismo bioquímico por el cual se lograba la eliminación de la bilirrubina, estas lámparas se usaban por los resultados obtenidos. Hace pocos años se logró explicar el detalle bioquímico de todo el mecanismo que permite la eliminación de la bilirrubina, y se debe al fenómeno de isomerismo inducido que se logra en la bilirrubina defectuosa, se trata de un giro parcial en dicha molécula (isomerismo geométrico), lo cual evita que se den daños en el cerebro del bebé. Actualmente existe una aplicación común de estas lámparas en las secciones de cuneros de prácticamente todos los hospitales del mundo.


No fue sino hasta 1989 cuando se dio un giro revolucionario en la evolución del estudio de la fototerapia, dando origen a la fototerapia de isomerismo inducido que ya no se limitaba al uso en neonatos con ictericia, sino dando pie a la aplicación de dicha fototerapia en una sorprendente cantidad de enfermedades, con la ventaja de ser un tratamiento no invasivo y libre de efectos secundarios. Esta investigación científica y desarrollo tecnológico lo iniciaron tres mexicanos: el Ing. E. Victor Vargas Varela, la Ing. Esmeralda Arizmendi Bahena y el Sr. Fausto Leal, al darse a la tarea de trabajar en un equipo de fototerapia con el objetivo de mejorar la salud, el 5/noviembre/1990 solicitaron en México la primer patente la cual fue aprobada el 9/abril/1996 con el número 181325. Aunque esta patente fue solicitada para una máquina que ayuda a combatir el virus VIH, se obtuvo un sorprendente éxito también en cáncer. Al percibir los alcances de este tipo de tecnología, y ya con el respaldo de resultados en casos muy interesantes, se asociaron con dos Ingenieros más: el Ing. Alberto Cornejo e Ing. J. Manuel Flores, quienes intervinieron principalmente dando apoyo para los trámites de patentes, importación de partes y en el aspecto financiero; esto fue el origen del grupo IIASER. El 30/agosto/1994 solicitaron otra patente en México, aprobada el 6/septiembre/1999, en la que ya se habla del isomerismo inducido, casi a la vez en que la pediatría con apoyo de los bioquímicos daba a conocer cuales eran los mecanismos químicos que permitían la eliminación de la bilirrubina en los casos de bebés con ictericia fisiológica neonatal. Esta segunda patente es para un equipo isomerizador electromagnético que ayuda a recuperar el mecanismo de reconocimiento celular antígeno-anticuerpo, en dicha patente queda establecido que se trabaja en rangos no agresivos y métodos no invasivos (lo que exenta de efectos secundarios). Con esta segunda patente, que se tomó como base, se inició el trámite en Estados Unidos de una nueva patente, el 12/septiembre/1996, la cual fue aprobada el 15/septiembre/1998 con el número 5,807,232. En esta última patente se reportaron casos tratados de distintas enfermedades que corresponden a la Oncología, Infectología, Neurología, Psiquiatría y Endocrinología y lo sorprendente de ésta es el alto grado de eficacia que se revela en los casos tratados. Esto permite que los coautores de las misma sean los únicos en el mundo que tengan tres patentes aprobadas relacionadas con isomerismo inducido para aplicación directa en el organismo, para tratamiento médico de diferentes enfermedades y que reporten un alto grado de eficacia y que cuenten con una certificación estadounidense a través de una patente ya aprobada; además de contar con registro de salubridad en México y permiso para la fabricación de equipo médico (Servicios de Ingeniería y Suministros Industriales, S.A. de C.V., Comprobante de aviso de funcionamiento de establecimientos de insumos para la salud No. AFD-243-97). Para todos estos logros contaron con la colaboración de varios profesionistas que trabajaron en el área de investigación, el trabajo más destacado en esta etapa fue del Médico Oncólogo Ricardo Cendón Armendáriz, quien inició un protocolo para casos de cáncer. En 1996 los integrantes del Grupo IIASER empezaron un distanciamiento, por lo que el Ing. Victor Vargas Varela tomó por su cuenta la dirección de un nuevo grupo de investigadores, con la colaboración de la Ing. Esmeralda Arizmendi Bahena, para dar continuidad a la investigación y desarrollo de la tecnología. En esta nueva etapa de investigación contaron con la muy destacada colaboración de la Ing. Química Dulce Verónica Lozano, y entre los médicos más importantes se encuentran: La Dra. Alma Rosa Jaimes León, el Dr. Andrés Sotelo Prieto, la Dra. Concepción García Robles, el Dr. Armando Acevedo Guevara y la Dra. Fabiola Ma. Santiago Méndez.


En el año 2000 médicos del Hospital Hammersmith de Londres reportaron la utilización de luz para tratar casos de acné persistente, el equipo del doctor Tony Chu aseguró que el tipo de luz empleada ataca a las bacterias y contribuye a la cicatrización de la piel. Sin embargo, otros centros especializados en el tratamiento de la enfermedad cutánea, como la Unidad de Investigación de la piel de la Universidad de Leeds (Inglaterra), cuestionaron los efectos antibacterianos de la luz.

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